Desesperado una noche un hombre le llora al cielo -Dios... Señor, apíadate...dame una señal y demuéstrame que estás ahí, demuéstrame que existes... Pasan tres segundos... y se vuelve ateo.
Si intentara definirme lo único que saldría sería una tanda de incoherencias con la realidad y sus derivados... así que la imagen de mi persona se la forma por su cuenta...